SAN PABLO, Brasil.- La candidata oficialista a la presidencia de Brasil, Dilma Rousseff (PT), alcanza el 48% de las preferencias electorales, mientras que el opositor José Serra (PSDB) obtiene el 41% en la primera encuesta de opinión que se realizó tras la primera ronda electoral y difundida ayer por Datafolha.

La segunda votación está prevista para el 31 de este mes. Hasta entonces, los candidatos intentarán convencer sobre todo al 7% de los electores indecisos, un 4% de los que piensan anular el voto y el 4% que afirma que sufragará en blanco.

La encuesta de Datafolha se basa en una muestra de 3.265 personas y fue realizada el viernes pasado en 201 ciudades brasileñas. El margen de error es de dos puntos porcentuales.

Si se consideran sólo los votos válidos (es decir, sin votos en blanco y nulos, y distribuyendo los indecisos en la proporción de la encuesta), Dilma obtiene el 54% y Serra el 46%.

"Quiero en este balotaje hacer una campaña en defensa de la vida", dijo Rousseff el viernes, al reanudar su campaña electoral. "Estoy sufriendo en la piel una de las campañas más calumniosas (por estar a favor de la despenalización del aborto); el presidente Lula también lo sufrió", señaló, tras mostrar una foto de una audiencia con el Papa.

Serra, en tanto, inauguró su campaña con ataques directos al oficialista Partido de los Trabajadores (PT) y a Rousseff, a la que comparó, por ser una "desconocida", con el ex presidente Fernando Collor de Melo, destituido por el Congreso en 1992 por un escándalo de corrupción. También defendió "la vida" y el medio ambiente, para conseguir los votos de la ambientalista Marina Silva y de las iglesias evangélicas y católica.

Al respecto, Marina Silva y referentes del Partido Verde (consiguieron 20 millones de votos en la primera vuelta), abrieron el debate para definir a quién apoyarán en el balotaje. Las diferencias son notables y hasta se habla de quiebre en el seno del partido. (DPA-Reuters)